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Assessment · Automatización de Procesos

Evaluación de Automatización de Procesos

No todo proceso conviene automatizar, y automatizar uno malo solo lo hace fallar más rápido. Identificamos dónde el trabajo manual cuesta más de lo que costaría automatizarlo, con el caso económico de cada candidato, y construimos la hoja de ruta de automatización.

Qué es
Automatizar un proceso roto acelera el error.

El assessment levanta los procesos candidatos, mide el esfuerzo manual real que consumen, evalúa qué tan preparados están para automatizarse y calcula el retorno de cada uno. Entrega una hoja de ruta priorizada por retorno frente a complejidad, acordada con las áreas dueñas del proceso. Alcance: hasta 3 procesos.

01

Sepa qué automatizar primero

Los procesos con mayor retorno por unidad de esfuerzo, no los que más se quejan.

02

Descarte lo que no conviene

Cuáles conviene rediseñar o eliminar antes que automatizar.

03

Justifique la inversión

Horas liberadas y costo evitado por proceso, con cifras de su propia operación.

Diagnóstico o consultoría

Uno levanta y traza la ruta. El otro la ejecuta.

Son dos servicios distintos y conviene saber cuál necesita antes de contratar. El assessment hace el primer levantamiento de información, construye la hoja de ruta y la alinea con las áreas de negocio. La práctica de consultoría ejecuta esa hoja de ruta.

Assessment de Automatización de Procesos — esta página

Levanta, traza y alinea. Levanta hasta 3 procesos candidatos, mide el esfuerzo manual, evalúa viabilidad técnica, calcula el retorno y construye la hoja de ruta acordada con las áreas dueñas. Dura entre dos y cuatro semanas según el tamaño de la organización. No implementa, no configura y no opera nada.

Práctica de Automatización — ejecución

Ejecuta la hoja de ruta. Toma la hoja de ruta y la ejecuta: rediseño del proceso, construcción de la automatización, integración con los sistemas y soporte de lo que queda operando. Sirve igual si ya tiene una hoja de ruta propia.

Qué incluye

Ocho frentes por proceso evaluado.

Un proceso puede parecer un buen candidato y no serlo. Revisamos cada frente antes de recomendarlo, y calificamos la viabilidad con criterio explícito.

01

Mapa del proceso

Cómo se ejecuta hoy en la práctica, no como está documentado. Pasos, excepciones y decisiones manuales.

02

Volumen y frecuencia

Cuántas veces se ejecuta, con qué picos y cuánto tiempo consume cada corrida.

03

Esfuerzo manual

Horas-persona reales dedicadas, incluidas las que nadie contabiliza: reprocesos, correcciones y esperas.

04

Calidad y errores

Qué tan seguido falla, qué cuesta cada error y cuánto tiempo toma detectarlo.

05

Datos de entrada

De dónde vienen los datos, en qué formato y con qué grado de estructura y confiabilidad.

06

Sistemas involucrados

Qué aplicaciones toca el proceso, si tienen integración disponible o si dependen de pantalla.

07

Reglas y excepciones

Qué tan estables son las reglas y qué proporción de casos se resuelve por criterio humano.

08

Impacto del cambio

Quién ejecuta hoy el proceso, qué cambia para esas personas y qué preparación exige.

Cómo lo hacemos

Seis fases, sin interrumpir la operación.

El assessment se apoya en entrevistas, observación del proceso y análisis de datos existentes. No se construye ninguna automatización.

01

Alcance y preparación

Definimos los procesos candidatos —hasta tres— y acordamos accesos a la documentación y a los datos de operación.

02

Entrevistas y observación

Con quienes ejecutan el proceso a diario, que es donde aparecen las excepciones que nadie documentó.

03

Medición del esfuerzo

Volumen, tiempos y reprocesos, con datos de operación cuando existen y con estimación estructurada cuando no.

04

Análisis de viabilidad

Evaluación técnica y de proceso contra criterios de automatización reconocidos, proceso por proceso.

05

Caso económico

Horas liberadas, costo evitado y esfuerzo de implementación, para calcular el retorno de cada candidato.

06

Alineación con el negocio

Presentación de la hoja de ruta con la dirección y las áreas dueñas del proceso, para acordar prioridades.

Metodología y marcos

Contra qué se compara su madurez.

La evaluación no se apoya en el criterio del consultor de turno ni en el catálogo de un fabricante, sino en marcos públicos y auditables que su equipo puede consultar y su auditor reconocer. El caso de negocio se calcula con costos locales: una hora de trabajo manual ahorrada no vale lo mismo en Bogotá, en Ciudad de México o en una casa matriz europea.

01

BPMN 2.0

Lenguaje de modelado. Notación estándar para representar el proceso de forma que negocio y tecnología lean lo mismo.

02

Lean

Marco de análisis. Identifica desperdicio, esperas y reprocesos antes de automatizar, para no cristalizar la ineficiencia.

03

Six Sigma (DMAIC)

Guía de medición. Estructura la medición de variabilidad y errores, que es la base del caso económico.

04

CMMI para procesos

Marco de madurez. Aporta la escala que hace comparable el resultado año contra año.

05

ISO 9001

Guía de calidad. Referencia cuando el proceso está dentro de un sistema de gestión certificado.

06

Criterios de idoneidad RPA

Guía de viabilidad. Reglas reconocidas para decidir si un proceso es candidato: repetitividad, estabilidad y datos estructurados.

Riesgos de no hacerlo

Lo que cuesta automatizar a ciegas.

El riesgo de automatizar mal no es que no funcione: es que funcione, y que el error se multiplique a la velocidad de la máquina.

01

Automatizar el desperdicio

Se acelera un proceso que no debería existir, y se cristaliza una ineficiencia por años.

02

Retorno que no llega

La inversión se justifica con horas estimadas a ojo y el ahorro nunca aparece en el estado de resultados.

03

Excepciones que rompen todo

El 20% de casos que nadie mencionó obliga a intervención manual y anula el beneficio.

04

Dependencia frágil

La automatización depende de una pantalla que cambia con la siguiente actualización del sistema.

05

Resistencia del equipo

Se automatiza sin preparar a quienes ejecutaban el proceso, y la adopción se frena desde adentro.

06

Costo oculto de mantenimiento

Cada regla que cambia exige un ajuste, y nadie presupuestó quién lo hace.

Qué exige de su equipo

Lo que le cuesta en tiempo, dicho antes.

Un assessment que no dice qué compromiso pide termina retrasándose. Esto es lo que necesitamos de su lado para entregarlo en plazo.

01

Dos a cuatro semanas

Dos semanas en organizaciones de hasta 50 empleados; cuatro entre 51 y 300. El plazo se acuerda antes de empezar.

02

Entrevistas acordadas

Sesiones con quienes ejecutan el proceso a diario y con el responsable del área dueña.

03

Accesos de solo lectura

Consultas a las plataformas y a la documentación existente. En ningún momento se modifica una configuración.

04

Un punto de contacto

Una persona que coordine agendas y accesos. Es el factor que más afecta el cumplimiento del plazo.

05

Documentación que ya exista

Manuales de proceso, registros de volumen y tiempos, y reportes de errores o reprocesos, en el estado en que estén.

06

Una sesión de cierre

La presentación de resultados con la dirección y las áreas involucradas, donde se acuerdan las prioridades de la hoja de ruta.

Para quién es

Cuándo tiene sentido y cuándo no.

Tiene sentido si…

Su equipo dedica horas a tareas repetitivas; hay reprocesos frecuentes por errores manuales; evalúa invertir en automatización y necesita justificarla; o ya intentó automatizar algo y no dio el retorno esperado.

Probablemente no si…

Ya sabe qué proceso automatizar y busca construirlo: vaya directo a la práctica de Automatización. O si el problema es que los datos no son confiables: eso lo mide antes el Assessment de Madurez de Datos.

Beneficios

Lo que gana con el assessment.

Candidatos priorizados

Los procesos ordenados por retorno frente a complejidad, con criterio explícito.

Retorno calculado

Horas liberadas y costo evitado por proceso, con datos de su propia operación.

Descartes justificados

Qué no conviene automatizar y por qué, que ahorra más que muchas automatizaciones.

Procesos documentados

El mapa real de hasta tres procesos, en notación estándar, sirva o no para automatizar.

Riesgos anticipados

Las excepciones y dependencias que suelen aparecer a mitad del proyecto, identificadas antes.

Decisión con cifras

Un caso económico que la dirección puede aprobar o rechazar con argumento.

El enfoque SUMāTO

Por qué esta evaluación y no una demostración de herramienta.

La diferencia no está en mostrar que un robot puede hacer la tarea: está en demostrar que conviene, y cuánto devuelve.

01

Evaluación, no demostración

Una prueba de concepto muestra que la tecnología funciona. Esto evalúa si el proceso merece automatizarse.

02

Primero rediseñar, después automatizar

Si el proceso tiene desperdicio, se señala antes: automatizarlo tal cual multiplica el problema.

03

Marcos reconocidos

El análisis se apoya en BPMN, Lean y criterios de idoneidad reconocidos, no en la intuición del consultor.

04

Independencia de fabricante

La recomendación no está condicionada por la plataforma de automatización que nos convenga vender.

05

Cifras de su operación

El retorno se calcula con sus volúmenes y sus tiempos, no con promedios de la industria.

06

Continuidad con la ejecución

Si decide avanzar, la hoja de ruta conecta con la práctica de Automatización sin volver a levantar el proceso.

La conclusión

As-Is, To-Be y el plan para pasar de uno al otro.

Todo assessment cierra con la misma estructura, sin importar la práctica: dónde está hoy, dónde debe estar, qué separa a los dos estados y en qué orden se cierra esa distancia.

01

Estado actual — As-Is

El punto de partida levantado con evidencia, no declarado en una entrevista: qué hay, cómo opera y qué tan lejos está de lo que el negocio necesita.

02

Estado objetivo — To-Be

Adónde debe llegar la organización, definido con las áreas de negocio y no impuesto por el consultor. Es el criterio contra el que se mide todo lo demás.

03

Análisis de brechas

Cada diferencia entre el As-Is y el To-Be, con todo lo necesario para cerrarla: tecnología, procesos, personas, gobierno y presupuesto. Ninguna brecha queda enunciada sin lo que exige.

04

Matriz de riesgos

Cada brecha calificada por probabilidad e impacto en el negocio, para que la prioridad no dependa de quién insista más sino de lo que cuesta no cerrarla.

05

Plan de trabajo

La secuencia concreta para alcanzar el To-Be: qué se hace primero, de qué depende, cuánto esfuerzo toma y quién debería responder por cada frente.

06

Alineación con el negocio

El plan se presenta y se acuerda con las áreas involucradas. Una hoja de ruta que solo firma TI no sobrevive al primer trimestre.

El informe

Cómo está estructurado lo que recibe.

El entregable central es un informe con una estructura fija, pensada para que la dirección lea las primeras páginas y el equipo técnico trabaje con el resto.

01

Resumen ejecutivo

Dos páginas: qué procesos conviene automatizar, cuáles no y qué retorno agregado se estima.

02

Mapa de cada proceso

El proceso real en notación BPMN, con excepciones y decisiones manuales incluidas.

03

Medición del esfuerzo

Volumen, tiempos, reprocesos y horas-persona por proceso, con la fuente del dato.

04

Evaluación de viabilidad

Calificación de cada candidato contra los criterios de idoneidad, con la justificación.

05

Caso económico

Horas liberadas, costo evitado, esfuerzo de implementación y retorno estimado por proceso.

06

Hoja de ruta

Secuencia recomendada, con lo que hay que rediseñar antes de automatizar en cada caso.

Entregables

Qué recibe al finalizar.

  • Estado actual (As-Is): mapa en notación BPMN de hasta tres procesos, tal como se ejecutan hoy.
  • Medición del esfuerzo manual: volumen, tiempos, reprocesos y horas-persona.
  • Identificación de excepciones y dependencias que afectan la automatización.
  • Estado objetivo (To-Be): el proceso rediseñado y automatizado, acordado con las áreas dueñas.
  • Análisis de brechas entre el As-Is y el To-Be, con cada brecha, su evidencia y todo lo necesario para cerrarla: rediseño, reglas, datos, sistemas y manejo de excepciones.
  • Matriz de riesgos: cada candidato calificado por probabilidad de falla e impacto en la operación.
  • Evaluación de viabilidad de automatización por proceso, con criterio explícito.
  • Caso económico por candidato: horas liberadas, costo evitado y esfuerzo estimado.
  • Plan de trabajo para alcanzar el To-Be: automatización priorizada por retorno frente a complejidad, con el rediseño previo cuando el proceso lo requiera.
  • Acciones de impacto inmediato, ejecutables sin automatización ni presupuesto.
  • Presentación ejecutiva para comité y dirección.
  • Sesión de alineación con las áreas dueñas de los procesos.
Preguntas frecuentes

Sobre el Assessment de Automatización de Procesos.

¿Cuántos procesos evalúan?+
Hasta tres por assessment. Es el alcance que permite medirlos con profundidad real —observación, datos de volumen y caso económico— en lugar de revisarlos por encima.
¿En qué se diferencia de la consultoría de automatización?+
El assessment levanta los procesos, mide el esfuerzo, calcula el retorno y construye la hoja de ruta acordada con las áreas. La práctica de Automatización la ejecuta: rediseña, construye la automatización, la integra y la sostiene.
¿Qué pasa si el proceso no conviene automatizar?+
Es un resultado válido y frecuente. Un descarte justificado ahorra más que una automatización mal elegida, y el informe explica qué habría que corregir para que el candidato lo sea.
¿Necesitamos datos de volumen y tiempos?+
Ayudan mucho, pero no son requisito. Cuando no existen, se estiman de forma estructurada con quienes ejecutan el proceso y se marca en el informe qué cifras son medidas y cuáles estimadas.
¿Construyen algo durante el assessment?+
No. Es una evaluación: entrevistas, observación y análisis. No se desarrolla ninguna automatización ni se toca sistema productivo.
¿Quién debe participar de nuestro lado?+
Quienes ejecutan el proceso a diario y el responsable del área dueña. Las excepciones que hacen fracasar una automatización casi siempre las conoce quien opera, no quien supervisa.
¿Sirve si ya intentamos automatizar y no funcionó?+
Sí, y suele ser revelador: en la mayoría de los casos el problema no fue la herramienta, sino que el proceso no era candidato o tenía excepciones no contempladas.
¿Con qué frecuencia debería repetirlo?+
Cada vez que quiera evaluar un nuevo grupo de procesos. No es un ejercicio anual: es por lote de candidatos.
El primer paso

Sepa qué conviene automatizar antes de invertir en hacerlo.

Agende su Assessment de Automatización de Procesos y obtenga el mapa real de hasta tres procesos, con el caso económico de cada candidato y una hoja de ruta priorizada por retorno. Si prefiere verlo por su cuenta primero, el Fast-Track BPM sitúa un proceso en una escala de madurez reconocida en dos minutos, sin costo y sin hablar con nadie.

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